CUKUR RESUMEN EPISODIO 46

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CUKUR RESUMEN EPISODIO 46

Salih y Celasun se encuentran cara a cara durante el ataque al laboratorio. Çumali decide atacarlo y Salih debe salir de allí sin ser reconocido como el químico. En su huída se encuentra con Celasun. Por suerte es Celasun, que lo reconoce, de cuando estaba siendo torturado por Mahsun. Celasun ofrece un pasamontañas y un arma a Salih para disimular en el ataque.

Çumali parece reconocer a Salih pero Celasun le despista y pierden la vista sobre él, y puede escapar.
Çumali pide a Veisel que queme el laboratorio y pide a Celasun que lo acompañe. Está enojado porque el químico se ha esfumado sin llegar a reconocerlo, pero no sospecha el juego de Celasun.

Algunos de los hijos de los hombre de Çukur están retenidos por Çeto, que pretende ganárselos con una gran mesa de comida, regalos y dulces. Y ahí les lanza el mensaje de como se cuidan los hermanos. Un Flashback nos lleva a conocer el momento en que un Ersoy, adolescente, es salvado por Çeto, de los matones del colegio. Hermanos ayudan a sus hermanos, y Çeto, le ofrece entonces pagarle la universidad que Ersoy no puede permitirse. Mahsun, el ejecutor, se ocupad de aquellos que molestaban al joven.

Mientras Ersoy le cuenta esto a Yamaç, éste acuerde con él la entrega de ambos lideres de Los Karakuzu y a cambio Ersoy podrá verse liberado de esta calaña.

De regreso a su refugio, Çumali y Celasun encuentran a Salih preparando té, como si nada hubiera ocurrido. Çumali no acaba de aceptar bien a Salih, se aprecia su molestia cuando ambos están uno frente al otro. Pero ahora Celasun y Salih son cómplices y ambos comparten el mismo destino. En un momento que se quedan solos, Salih agradece a Celasun su ayuda. “Parece que estos hombres (Karakuzu ) están en contra de que la gente se ame” comparten los dos. Y ambos confiesan cual es el motivo que ha ambos les ha hecho encontrarse en ese punto, sus mujeres. Salih confiesa cual es la jugada de Çeto pero no puede prescindir de colaborar con él, por la amenaza a su esposa e hijo. Ambos están siendo víctimas de su propia historia. Ambos acuerdan ayudarse. Medet al enterarse trata de tener paciencia.

Zulfu pide hablar con Çumali. El resto de los padres, cuyos hijos han sido llevados por Çeto, le acompañan. Sin embargo ninguno se atreve a hablar. Sólo quieren recuperar a sus hijos y piden ayuda.

Yamaç habla con Sena y ésta le cuenta sobre su buen vecino que está arreglando la caldera. Por seguridad, Yamaç le pide que le saque una foto en un descuido y se la envié. Ella no puede creer que su marido sospeche de este buen samaritano. Mahsun (Fikret for Sena) se muestra encantador con ella. Difícilmente Sena creería que hay algo malo en él. Sin embargo, muestra duda cuando recuerda la aparición del pendiente que perdió en el lavabo, justo cuando ella conoce a “Fikret”.
Mahsun la observa vigilándole por la ventana, cuando sale de su casa. Sabe que es una muchacha inteligente y deberá cuidar sus pasos.

Debe simular que el auto en la calle no es el suyo, y esperar que ella deje la ventana.

Çumali informa a Yamaç que los “ovejas negras” tienen a los niños. Debió sospecharlo cuando Ersoy le advertía.

Ersoy regresa a la casa y se entera que Çeto se ha llevado los niños para enseñarles algo de lucha. Simplemente tratan de demostrar a los niños retenidos lo divertido de convivir entre hermanos. Ersoy informa a Yamaç que los niños están bien. Y él promete que nada habrá antes que la liberación de esos niños, si no, no habrá trato. Los hermanos Koçovali y sus hombres, por indicación del menor, vigilarán que ocurre con los niños, desde lejos, durante 24 hrs y entonces, decidirán que alternativa tomar. Los padres acuden a las puertas de la casa que ocupan los ovejas negras para reclamar a sus hijos. Yamaç se tensa cuando ve que los vigilantes asustan a los padres con disparos al aire. Los niños parecen estar agosto entre Los Karakuzu, ven cine, juegan… y los Koçovali siguen vigilando. El reclutamiento parece estar dando resultado.
A la mañana siguiente los introducen a todos en un autobús. Yamaç sabe que deben de solucionar la cuestión lo antes posible para obtener la confianza de los habitantes de Çukur y vencer sus desesperación.

Es hora de actuar. Atacan el bus donde trasladan a los niños. Los niños se niegan a colaborar. Çumali y Yamaç se defienden frente a la Karakuzu. Los niños ya llevan la señal en sus manos.

“HERMANO PERDEMOS EL NUEVO GANADO” (grafiti)

Yamaç sabe que esos tatuajes en las manos de los niños significan algo más. “Nos hemos equivocado en algún punto” comenta a Çumali.
Y la misma frase repite Çeto. Y Mahsun da en la clave… Los chicos de Çukur son lo que son porque es lo que han vivido – ha heredado el sentido de familia. “Tu puedes dejar Çukur, pero Çukur nunca te abandonará”, dice Çumali y eso parece darle la clave a Yamaç.

En el laboratorio, Salih sigue trabajando, cuando llegan a verle Çeto y Mahsun. Le piden que salga porque tienen una sorpresa para él.

Sena y Aksim tienen visita. Ayse y su hija. También se presentan Idris Baba y Anne Sultan. Ambos se ven felices. Y el encuentro con sus hijas y nietas está lleno de ternura. Las mujeres Koçovali todas reunidas.

Saadet ruega que le dejen salir con su bebé a tomar sol o al menos llevarlo a un doctor para que lo revise, de lo contrario el niño enfermará. La sorpresa que tienen preparada los Karakuzu lideres es un encuentro entre los esposos y nuevos padres, Saadet y Salih. Pequeño encuentro pero que aprovecha Salih para pedirle a Saadet que tenga un poco más de paciencia. Pronto acabará todo. Sin embargo, detrás de tan bonito gesto, se esconde una nueva amenaza para que entregue a sus hermanos.
Çeto continua su plan de ganarse a los chicos secuestrados con aparente buenas ofertas. Los chicos confiesan que no aceptaron irse con tu “tío” Yamaç porque los karakuzus no les han hecho nada malo.

Yamaç y Cumali acuden a Emmi para consulta. Emmi se sorprende muy gratamente de ver en su casa a Çumali. Mientras toman el té, su tío les cuenta como Sultan está recuperada y el pequeño Koçovali se entera que la causa fue la visita de su hermano mayor a casa de sus padres. Yamaç se queja de que no le contaron, eso y que ahora sus padres está visitando a Sena. Se reune Idris Baba con ellos y allí los jóvenes les piden consejo sobre lo que está ocurriendo con el reclutamiento de los niños de Çukur. Emmi conforprende con su aceptación de la situación. Idris pregunta a sus muchachos que quien les pidió regresar a Çukur. Acaso a él le preguntaron si quería volver. Yamaç le dice que no lo hace por él sino por toda la gente que permanece aún allí y está sometida. ¿Pero alguno les pidió ayuda? La situación se pone tensa y ninguno entiende este cambio en Idris. Pero un padre protege a sus hijos y eso es lo que está haciendo. Idris no puede soportar saber como están viviendo sus hijos. Y pregunta, si siguen peleando así, qué les diferencia de Los Karakuzu?

La mujer y la hija, a quien salvó Selim, se acercan a él para besar sus manos y agradecerle su actual felicidad por estar juntas. Pero desde un auto son disparadas. Ambas mujeres yacen en el suelo y Selim no sabe como resolver la cuestión.

** Parece que lo que Idris Baba trataba de decir, es que no se trata sólo de pelear sino hacerlo de manera inteligente. Y Çeto no es persona que entienda de AMOR / LEALTAD / FAMILIA, por lo que es necesario aprender a pelear desde la trinchera.
Ahora están ocupándose de hacer del café de los Koçovali un punto de reunión y tratarán de deshacerse de ellos.

Así, para aquellos chicos que desean ser “ovejas negras” Çeto tiene su charla. Renunciar a la familia, y sólo ocuparse de defender.y mirar por sus hermanos. Renunciar a su vida por la de sus hermanos. Pero Ersoy le advierte que luchar contra Çukur no es fácil. El amor vive en Çukur. Çukur se mueve por amor a los suyos, y ese es un sentimiento que no conoce Çeto.

En el café, Mahsun habla con los padres de los chicos, a los que ha reunido para darles las gracias por sus hijos. Sus nuevas ovejas negras. Les asegura que los protegerá, al contrario que Yamaç, y ahí se vuelve contra los Koçovalis para que Çukur les de la espalda.

Yamaç y Çumali después de dejar la casa de Emmi, no saben que pensar de lo que su padre Idris, les ha dicho. De casualidad, dejando a Yamaç, Çumali coincide con el jinete Halis Karatas, su Idolo el campeón, quien le cede una invitación para que lo acompañe en un evento en la noche. Y entonces, decide llevar a Yildiz con él.

Yamaç llega a comer con los suyos y llora al ser recibido por su madre. Tiene una conversación con ella a solas sobre el sentido de la familia, lo que le preocupan los suyos y lo bueno que es estar todos reunidos.

 Escrito Por – Be Bravo

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